El poder popular presenta propuesta de producción comunal de energía




Texto y fotografías
José Javier León
 
El desarrollo de proyectos de megaminería
y de infraestructura para el extractivismo trasnacional
convertirían al Zulia en “una zona de sacrificio ambiental”.


Este 24 de octubre de 2015 fue presentada en los espacios del INCES de la ciudad de Maracaibo la PROPUESTA PARA LA CONFORMACIÓN DE TERRITORIOS ENERGÉTICAMENTE SUSTENTABLES (TES) COMO ALTERNATIVA AL MODELO DE DESARROLLO ELÉCTRICO CENTRALIZADO. La misma fue expuesta a colectivos ecologistas, organizaciones populares y público en general, por dos de sus redactores, el licenciado Nelson Muñoz y el ingeniero Alejandro López. 

Dicha propuesta, la cual será elevada a la Vicepresidencia de la República Bolivariana de Venezuela, nace de la investigación y confluencia de movimientos por la defensa de la Sierra de Perijá, contra la explotación del carbón y específicamente hoy, contra la construcción de una carboeléctrica, acciones enmarcadas en la protección del agua, los bosques y la vida, banderas de una militancia que se remonta a 1995. 

Pese a que hay toda una legislación que promueve el uso de energías renovables los proyectos en esta área, a decir de los expositores, deben ser “defendidos a capa y espada”, pues existe la tendencia en un Estado con resabios coloniales a “descalificar las energías renovables favoreciendo el uso de las energías fósiles”. Esta propuesta, plantean, es “una defensa del Legado de Chávez, que en repetidas oportunidades se expresó contundentemente en contra de la explotación del carbón”.

En la introducción a la propuesta se hizo un balance de los distintos argumentos que han manejado las autoridades con competencia en la materia, entre los que resaltan que el occidente del país es una región deficitaria en producción de energía eléctrica y que se deben crear mecanismos para equilibrar el Sistema Interconectado Nacional diversificando la matriz energética, en el contexto de un crecimiento importante de la demanda afectada por la inoculación en la población de un elemento cultural que abarca desde la vida cotidiana hasta la arquitectura y el desarrollo urbanístico: un “consumo irracional de energía”.

Muere Chávez y aparece el fantasma de la carboeléctrica…
Llama la atención de los expositores que a menos de un mes de la muerte del Comandante Chávez ocurre la primera reunión técnica de PDVSA con miras a la construcción de la carboeléctrica, lo cual supone un “punto de quiebre” en el discurso del Estado desarrollista e introduce nuevos elementos en el recorrido histórico de las movilizaciones en contra de la megaminería. A partir de ese hecho, el alerta de los movimientos sociales condujo a que el entonces ministro Jesse Chacón convocara a un debate público que, en la región, debía ser conducido por el gobernador Arias Cárdenas. 

Valga resaltar que el “punto de quiebre” se focaliza en la pretensión hasta entonces no esgrimida públicamente, de que el carbón no tendría como fin la exportación sino el consumo interno, precisamente en una carboeléctrica. Para el debate se conforma una Comisión y el Frente de Resistencia Ecológica del Zulia (FREZ) asume la responsabilidad de presentar en un lapso de tres meses un Informe sobre la situación energética en el Occidente del país. Dicho informe titulado “Opción energética para el Estado Zulia en el marco de la discusión sobre la construcción de una Carboeléctrica”[1], fue elaborado en el lapso estimado pero la gobernación hasta ahora sólo le dio el recibido en la oficina del despacho pese a haber sido convocada en varias oportunidades a su exposición pública en asambleas autoconvocadas por el poder popular. 

Para los movimientos ecologistas la respuesta al Informe fue por un lado el silencio y por otra la emisión del Decreto 1.606 que autorizaba la extensión de las concesiones carboníferas. Por otra parte, la agenda de movilizaciones continúa y el Informe es llevado al MPPEE (puesto que se trata de una carbo-eléctrica) sin embargo, aunque manifiestan estar de acuerdo con el informe afirman “no tener competencia” porque la decisión está en el MPPPM, por ser el encargado de administrar el recurso primario, el carbón. 

El recorrido lineal pero tortuoso de un ministerio a otro ha ido develando la opacidad y las restricciones en el acceso a la información, siendo que se trata de información que en principio debe ser pública, dado el hondo interés nacional que reviste. Lo que ha evidenciado las contradicciones entre la información que manejan los funcionarios y la publicada. Otra, u oculta es la información que manejan los representantes del gobierno regional, cuando señalan que no se amerita la apertura de otras minas aunque la verdad –como lo demuestran los proyectos recabados- es que la proyección de los requerimientos de carbón superan en corto plazo los niveles históricos de explotación en las minas ya abiertas. Estas por cierto, para seguir siendo explotadas a su máxima capacidad deben deshacerse de pasivos ambientales –tres gigantescas fosas de aguas sulfatadas- que deben ser achicadas vertiendo su contenido (“descargas controladas” lo llaman en su eufemístico lenguaje técnico) en las aguas del Guasare, lo cual ha venido ocurriendo con terribles consecuencias para la salud general de los pobladores, que no tienen más opción que beber y utilizar para sus actividades agropecuarias agua altamente contaminada.

Para el Ejecutivo Nacional la carboeléctrica ¡No va!

En ese sentido, es importante apuntar que desde la Vicepresidencia se manifestó de manera tajante que el proyecto de la carboeléctrica “no va”, tampoco la vía férrea carbonífera-extractivista (que según un análisis pormenorizado de las írritas ventajas económicas de la explotación de carbón sólo se entiende si sirve a los intereses de Colombia, interesada en sacarlo por la frontera con el Táchira usando el lago de Maracaibo como hidrovía), como tampoco el puerto de aguas profundas o “Puerto Bolívar” (proyecto acariciado por organismos financieros trasnacionales desde antes de la llegada al poder del presidente Chávez y con sus operadores internos que han atravesado sin camuflaje administraciones regionales de “opuestos” signos políticos), e incluso el propio decreto 1.606 iba a ser enmendado, como en efecto lo fue en días posteriores. Además, esta alta instancia del Poder Ejecutivo solicitó la presentación de una propuesta que contemplara el uso de energías renovables.

El Zulia, zona de sacrificio ambiental
Advirtieron los ponentes que un proyecto como la carboeléctrica ameritaría la explotación en un futuro cercano (7 años a lo sumo) de Mina Socuy, lo cual afectaría drásticamente  la única fuente de agua superficial, el río Socuy, que alimenta el embalse de Manuelote que surte a la ciudad de Maracaibo. El desarrollo de proyectos de megaminería y de infraestructura para la exportación trasnacional convertirían al Zulia en “una zona de sacrificio ambiental”.

El presupuesto del Parque Eólico actualmente es de…  ¡1$!
La propuesta plantea la urgente recuperación del Parque Eólico, cuya partida presupuestaria actual es de un 1$. Mas el plan de expansión de este parque choca contra los intereses del puerto de aguas profundas, por lo que los exponentes asomaron la hipótesis de que la carboeléctrica como tal no es más que un trapo rojo para distraer la atención sobre el verdadero proyecto que no es otro que Puerto Bolívar y la infraestructura férrea y portuaria que exige el modelo de desarrollo neoliberal extractivista planteado por la IIRSA[2].
Ante la megaminería solapada y encubierta, la respuesta debe ser: movilización, información y toma de conciencia, acompañada de un plan alternativo, de una respuesta política construida desde las bases por el poder popular: la producción y administración comunal de la energía. “Olvídense, afirman los expositores, que vamos a cambiar el consumo eléctrico con campañas de concientización”. El patrón de consumo cambiará cuando se tenga conciencia y eso sólo puede ocurrir si los sujetos participan en la producción de energía, tal como se explica en la Propuesta de los TES, Territorios Energéticamente Sustentables. 


Al Estado Comunal, energía comunal
Al Estado Comunal le corresponde entonces la producción comunal de energía, para lo cual existen tecnologías y conocimientos que ya se encuentran operativas en proyectos piloto en el país, en especial en territorios indígenas o campesinos aislados del Sistema Interconectado Nacional. La propuesta consiste en llevar los modelos en red de producción de energía a las comunas, de modo de diversificar la matriz energética, equilibrar de manera racional el SIN y fortalecer la seguridad y defensa de la Nación, pues como se sabe, la producción centralizada de energía es muy vulnerable ante los sabotajes. Además, en el caso venezolano, que recurre a la producción termoeléctrica con gasoil como sistema compensatorio de la hidroelectricidad proveniente del oriente del país desde Guri, es inestable y tiende a fallar cuando más se lo necesita.

Migrar a la generación por gas para cumplir con el Plan de la Patria y diversificar la matriz energética creando sistemas híbridos eólico-solares, es la alternativa viable para una región como la occidental, con viento y sol alternativos y constantes, y en general para un país como el nuestro.

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